Una tarifa con permanencia no es necesariamente una mala oferta. Lo importante es saber qué recibes a cambio de asumir el compromiso y cuánto costaría salir del contrato antes de tiempo.
Qué significa tener permanencia
La permanencia establece un compromiso durante un periodo determinado. Si el cliente cancela o cambia antes de que termine, el contrato puede prever una penalización dentro de los límites aplicables.
Cuándo puede tener sentido
Puede ser razonable cuando la oferta proporciona una ventaja económica real y estable, las condiciones están claras y existe una previsión razonable de mantener el suministro durante ese periodo.
Qué debes calcular antes de firmar
- Ahorro anual estimado frente a tu tarifa actual.
- Duración de la permanencia.
- Posible coste de salida.
- Servicios obligatorios.
- Duración y revisión del precio.
El riesgo de fijarse solo en el descuento
Un descuento inicial puede quedar neutralizado por servicios adicionales o por un precio base menos competitivo. La comparación debe hacerse sobre el coste total de la factura.
Una tabla para decidir antes de comprometerte
Anota por separado duración del contrato, vigencia del precio y permanencia: no tienen por qué terminar el mismo día. Pide por escrito el coste de una salida anticipada y comprueba qué contrato corresponde a cada servicio.
| Dato | Oferta con compromiso | Alternativa sin compromiso |
|---|---|---|
| Coste del suministro para el mismo consumo | Calcula doce meses | Calcula los mismos doce meses |
| Servicios | Cuota anual y duración | Cuota anual y duración |
| Precio tras la promoción | Fecha e importe o fórmula | Fecha e importe o fórmula |
| Salida anticipada | Condiciones y cálculo por escrito | Comprobar también los servicios |
Ejemplo didáctico: el descuento puede no compensar
Imagina dos presupuestos anuales calculados con el mismo consumo y los mismos conceptos: A suma 900 € de suministro y exige un servicio de 8 €/mes; B suma 960 € y no añade ese servicio. A totaliza 996 € y B, 960 €. La primera opción cuesta 36 € más, antes de considerar cualquier coste de salida. Son cifras ficticias para explicar la suma, no ofertas ni ahorro garantizado. En una comparación real hay que homogeneizar impuestos, alquileres y todos los conceptos incluidos.
¿Y si vas a mudarte o cambiar de actividad?
Calcula también el escenario hasta esa fecha y pide las condiciones aplicables. No supongas que un precio fijo garantiza que todos los conceptos permanecerán iguales ni que un descuento durará todo el contrato.
Fuente de comprobación: recomendaciones de la CNMC para contratar electricidad y gas. Revisa precio, servicios y condiciones antes de aceptar y conserva la oferta escrita.
Preguntas que conviene hacer
Pregunta cuándo empieza y termina el compromiso, qué ocurre si cambias de vivienda, si la penalización disminuye con el tiempo y si el precio puede revisarse durante la permanencia.



